Planificación II

El sábado fuimos con Stefan a la llamada Fiesta de la Luna, una fiesta pro-fondos de la Comisión de Lobatos. No sé si me animé a comprar las tarjetas simplemente por el gusto de colaborar, o por salir juntos a bailar (cosa que sólo hacemos cuando vamos a un matrimonio), o por el afán de encontrarme con otros manaderos conocidos… El punto es que fuimos, previa advertencia a nuestros hijos que nos quedaríamos “juergueando” hasta las 3 am. Pero nada que ver! Llegamos temprano y había poquita gente, un par de amigos con quienes conversamos un rato. Decidimos dar una vuelta por el parque, mirar los cachivaches que venden los artesanos, tomar un cafecito…. Pasado un tiempo prudencial regresamos a la Sede… y …. oh no! Seguía más o menos la misma cantidad de gente.  Tal vez sea que nos estamos volviendo tíos…. no sé: nos pusimos a conversar un ratito y de ahí decidimos irnos.

Una vez más viene a mi mente la palabra Planificación. Claro, esta fiesta fue anunciada recién hace 2 semanas, vía email.  No es raro que haya habido poca concurrencia. Ojalá la lección haya entrado esta vez 🙂  En este sentido Buena Caza a la Comisión de Lobatos! Y de todo corazón, espero que el Acantonamiento de Mandas salga mucho mejor! Seguro que sí.