A veces miro a la gente en la calle, y me la imagino con sus rostros de cuando eran niños. Éste pudo haber sido un niño feliz, aquel otro fue maltratado…
Ciertamente la infancia marca mucho a las personas, y BP no fue ajeno a esta “ley” natural. Para muestra un botón: publico la foto de un panel que estaba expuesto en Gilwell Park. Se trata de un texto escrito por un niño, con la típica forma en que escriben los niños: ideas desordenadas, pero con el corazón puro. El autor: Baden-Powell a los 8 años de edad.